No nos enseñaron a amar
Creo que uno aprende a amar de verdad cuando se da cuenta de que querer a alguien no siempre significa saber quererlo. Porque podés amar muchísimo a una persona y aun así no entender qué necesita, podés tener las mejores intenciones y terminar lastimándola, podés querer arreglar las cosas y, sin darte cuenta, empeorarlas. Y creo que eso es lo difícil del amor: que no alcanza con sentir, también hay que aprender. Porque nadie nos enseña a estar en pareja. Nadie te explica qué hacer cuando la persona que amás está triste y no sabés cómo ayudarla, qué decir cuando te reclama algo que vos no ves de la misma manera, o cómo reaccionar cuando algo te duele pero sabés que si hablás desde el enojo probablemente termines diciendo cosas que después vas a lamentar. Entonces uno improvisa. Con lo que vio en su casa, con lo que aprendió de relaciones anteriores, con sus propias inseguridades. Y muchas veces terminamos queriendo a alguien desde nuestras heridas, no desde lo que realmente necesita la ...