No era tan dificil
A veces no era que no me querías, era que no sabías cómo querer sin romper. Y yo… yo no sabía cómo quedarme sin dejar de ser yo. Nos mirábamos como si el amor fuera una guerra y no una casa. Como si hubiera que ganar algo en vez de abrazarse y listo. Me acuerdo de todas las veces que bajé el volumen de lo que sentía para que no te incomode. De todas las veces que pedí menos para no parecer demasiado. Y al final me fui siendo para vos el complicado, el intenso, el que siempre quería “hablar de todo”. Pero nadie te dice que el que se anima a hablar no es el problema, es el que todavía tiene fe. Yo te quise bien. Con errores, con celos boludos, con miedo a perderte, pero te quise limpio. Sin estrategia. Sin plan B. Y cuando entendí que amar no es convencer a nadie de que se quede, algo en mí se acomodó. Porque el amor no se mendiga, no se negocia, no se explica diez veces. El amor es simple. Es elegir y bancarse lo que eso implica. Hoy no te odio. Ni siquiera te extraño com...