Para -L
Lo que no cierra, no encaja. Y lo que hay que forzar hasta romperlo para que entre en la caja, tarde o temprano se rompe. Hay una diferencia enorme entre cuidar un jardín y estar todo el día vigilando que no le tiren veneno a las flores. Cuando tenés que convertirte en detective de tu propia historia, la paz ya armó las valijas y se fue por la puerta de atrás. Te quieren vender que el río cambió de curso solo por un "error de la corriente", cuando sabés perfectamente quién abrió la compuerta. Te quieren convencer de que el humo que estás viendo con tus propios ojos no es fuego, sino un truco de magia. Y lo peor no es el truco; lo peor es que te miren a la cara con el libreto en la mano y esperen que aplaudas al final de la función. A veces te tiran un plato caliente sobre la mesa para tapar que la casa se está prendiendo fuego. Te traen una taza de café a la cama como si con un poco de azúcar se pudiera endulzar la mentira que te acaban de meter en el pecho. Es el drama prep...